miércoles 11 de noviembre de 2009

Baila


Espero que nunca pierdas tu sentido de la admiración
Te hartas de comer pero siempre tienes hambre
Nunca podrías tomarte un simple respiro por que sí
Dios prohibe el amor siempre que te deja las manos vacías
Espero que aún te sientas pequeña cuando estás junto al océano
Cada vez que una puerta se cierra yo espero que una se abra
Prométeme que tendrás fe en mucha posibilidad de tener éxito
Y cuando tengas la opción de bailar o no bailar

Espero que tú bailes…
Espero que tú bailes

Espero que no temas a aquellas montañas en la distancia
Nunca te contentes con el camino más fácil
Vivir podría significar tomar oportunidades pero no merecen la pena tomarlas
Amar podría ser un error pero merece la pena hacerlo
No permitas que ningún perverso corazón retorcido te deje amargo
Cuando estás cerca de dejar de reconsiderarlo
Dale a los cielos allá arriba más que una mirada de pasada
Y cuando tengas la opción de bailar o no bailar…

El tiempo es una rueda en constante movimiento siempre rodando
Dime quién quiere recordar sus años
Y preguntarse a dónde han ido esos años

Espero que tú bailes…
Espero que tú bailes
Espero que tú bailes…
Espero que tú bailes

Espero que aún te sientas pequeña cuando estás junto al océano
Cada vez que una puerta se cierra yo espero que una se abra
Prométeme que tendrás fe en mucha posibilidad de tener éxito
Y cuando tengas la opción de bailar o no bailar

Baila…

lunes 9 de noviembre de 2009

Pienso...



La verdad, y quizás por primera vez en estos años, después de tantos días asomándome a esta ventana, esta noche, hoy mismo, estoy tentado de cerrar esta página para siempre.
Ya no tiene mucho sentido, casi no me encuentro las ganas y no sé si me quedan muchas más cosas por decir…
Es mucho más edificante, más pleno y por supuesto mucho menos doloroso vivir a pie de calle, a pie de beso y piel con piel, la inmediatez y la alegría de la palabra dicha y escuchada que la espera diaria de algo que ya se tiene a cada instante.
Todos y cada uno, bueno mejor casi todas las letras que aquí están buscaban un lector, esperaban ser leídas, muchas interpretadas, y con ello, y casi de una manera enfermiza, también ser contestadas.
Decidí que mejor al oído y despacito.
No dejaré de escribir, creo poder afirmarlo, pero con otra finalidad y en otros sitios.
No miro a la ventana, ventanas del de enfrente, si la oportunidad mas deseada pide mirar adentro, pide mirar ahora, pide mirar la boca, las manos y los ojos de quien mira a tu lado.
Pienso muy seriamente cerrar esta caja de Pandora, con todos sus correos, con el Face incluido, para no despertar el sueño de algún monstruo que pueda alimentarse de los malentendidos, de la rueda que gira en mi eternamente, para no estropearme la mirada tan limpia de la que ahora gozo, para no hacer preguntas que no tengan sentido, para no deshilachar la risa que me llena la boca.
Pienso muy seriamente…
Pero ya sé positivamente que suelo pensar tarde y mal.

lunes 2 de noviembre de 2009

la espera



La noche a la ventana
ya la luz se ha dormido.
Guardada está la dicha
en el aire vacio.

Levanta entre las hojas,
Tú, mi aurora futura;
No dejes que me anegue
el sueño entre sus plumas.

Pero escapa el deseo
por la noche entreabierta,
y en limpido reposo
el cuerpo se contempla.

Acreciente la noche
sus sombras y su calma,
Que a su rosal la rosa
volvera en la mañana.

Y una vaga promesa
acunando va el cuerpo.
En vano dichas busca
por el aire el deseo.

LUIS CERNUDA.

Miro el hueco vacío, y añoro la presencia..
Tal vez mañana, si mañana...

jueves 29 de octubre de 2009

Amanecer del Fuego



Mira! Fuego! Amanecer del fuego.
Me gritan los ojos, se me encienden los labios
tengo un hormigueo que me sube y me baja de los dedos
(más bien me sube) y una cara de tonto que me delata.
Mi madre me mira y se sonríe
Raúl cuando me ve, menea la cabeza (borde, que es un borde) haciendo un abanico de su melenita de adolescente, y condescendiente, deja escapar un gruñidito de aprobación que para mi es importante.
Los saludos de la gente me suenan de otra manera, descubro que nos miramos los unos a los otros, hay vida en esta nada y me fui decolorando, de lo oscuro a lo claro casi sin darme cuenta.
Ya no me llaman las esquinas, no las escucho.
Me parece inhóspito lo que hasta ahora era mi pan de cada día, y así en la profundidad del grito que me llena, saboreo cada uno de los silencios, de las risas y de alguna de las lágrimas que me han desbordado.
Mira!
Será que soy feliz?
Pues si no lo soy, debo estar acercándome, Te quemas! Te quemas!
Y vaya si me quemo! Ardo!
Es un fuego de dentro, de las entrañas mismas, de donde solo brota lo que debe ser puro y no da más opciones.
Bueno, pues ya tocaba. Solo que me da miedo la falta de costumbre, tocar aquello que
no tuve, sentir lo que me era ajeno y desconocido.
Será que soy feliz?
Que sea enhorabuena y no me permitiré volver la vista atrás.
Ni creo que me dejen.

loco amor





Lo encontré, pero la verdad prefiero a mi querido león de Belfast en la primera, pero bueno este hombre tiene la virtud de apropiarse de las canciones.
Bueno aqui está y es para disfrutarlo. Hazlo.

miércoles 21 de octubre de 2009

oración




Podría ser el eco que me falta.
La luz que nos alumbre si no hay día.
Podría ser un sueño
de tus entrañas dulces, de tú vientre
donde revolotea el universo,
se abre paso el milagro,
linterna, corazón, granada espiga.

Pudiera ser el ser que llama
con su nombre a la vida,
aldabonazo inmenso en la callada
quietud interminable,
despertar, corregir lo que no llega
si siendo deseado
es mucho más intenso, algarabía.

Prodigio de un desierto
donde tocó la vara y se hizo agua,
creció la calidez y se hizo carne,
altar, cáliz, bendita poesía
un grito de ilusión desde tu entraña
de dos bocas que claman
para la entraña misma.

Puede ser el total de lo que es esto
que se reparte al sol entre nosotros.
Aunque la sombra cruce la avenida
y una nube, colgada, pero seca
nos haga compañía.
Deseo, claridad, futuro eterno.
Podría ser un canto a la alegría.

lunes 19 de octubre de 2009

Pequeño ángel



Como si nada fuera para siempre, luces tan hermosa como nadie lo fue nunca.
Y ahora a cada paso vivo tu risa junto a mí.
Mi pequeño ángel, si miras hacia abajo me verás ahí, orgulloso de ser como tú.
Me haces ser mejor, y cuando me duermo por las noches agradezco todo lo que me rodea, y sueño probar el aliento de cada momento, de la confianza y la conciencia que me da haber amado en la mejor de las oportunidades, en esta oportunidad que me concedió la providencia sin final.