domingo, 2 de mayo de 2010

mira al mar



El silencio del mar

brama un juicio infinito

más concentrado que el de un cántaro

más implacable que dos gotas


ya acerque el horizonte o nos entregue

la muerte azul de las medusas

nuestras sospechas no lo dejan


el mar escucha como un sordo

es insensible como un dios

y sobrevive a los sobrevivientes

nunca sabré que espero de él

ni que conjuro deja en mis tobillos

pero cuando estos ojos se hartan de baldosas

y esperan entre el llano y las colinas

o en calles que se cierran en más calles

entonces sí me siento náufrago y sólo el mar puede

salvarme

Mario Bennedetti



Agua hacia el frente. Un aguacero
sobre el silencio. Espumas
Llueven silencios y están lloviendo plumas
para mojar de letras tu tintero.

Agua del cielo sobre este banco austero
donde dejas llover gotas de brumas.
Patético el paraguas que te fumas
con el alma color de cenicero.

Si este árbol de tinta que te llueve
mira al mar, el mar en su belleza
deja la lluvia en un pitillo breve.

Descargarte de lluvias la cabeza
y deja que el paraguas lleve
el peso de su espuma y tu tristeza.

1 comentario:

Ginebra dijo...

Mi paraguas está roído y quebradizo…siendo mi cabeza la que lleva el peso de lluvias y tristezas…

Preciosa entrada…
Bsos

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